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¡Mundo trufa!

Trufas con sal marina

Estas deliciosas trufas son más fáciles de preparar de lo que te piensas, y tienen un ingrediente sorpresa, una pizca de sal marina crujiente. Si todavía no has comido nunca una delicia como esta, entonces te recomiendo que no lo demores más.

Es una combinación de sabor aparentemente improbable, pero absolutamente delicioso y especial, que tiene que ser experimentado para ser creído.

Trufas con sal marina

Puedes utilizar cualquier marca de chocolate que quieras, desde las marcas blancas del supermercado, hasta las marcas de lujo. Pero el sabor no será idéntico en un caso y en el otro.

He utilizado mitad de chocolate normal y mitad de chocolate negro, porque de esta manera da lugar a un sabor más profundo, sin ese sabor amargo que a menudo puede ser un poco abrumador.

Si no tienes un baño María, no compres uno sólo para hacer esto. Puedes montar uno con un recipiente resistente al calor (de cristal, preferentemente) y ponerlo sobre una cazuela o un cazo con agua hirviendo.

Sólo tienes que poner el chocolate en el recipiente y esperar unos minutos, verás enseguida que el chocolate se empieza a derretir y antes de removerlo, incorpora la leche condensada.

Hay que tener cuidado de mantener el agua caliente hirviendo suavemente, sin que se desborde y caiga dentro del chocolate. Y revolverlo para que no se queme.

Ingredientes para hacer 36 trufas:

  • 225 gr de un buen chocolate
  • 225 gr de un buen chocolate negro
  • 400 ml de leche condensada azucarada
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
  • 225 gr de chocolate con leche
  • Sal marina gorda

Así se hace la receta:

Calentamos al baño María el chocolate negro y la leche condensada, a un fuego medio, removiendo con una espátula de silicona hasta que el chocolate se derrita.

Apagamos el fuego y añadimos el extracto de vainilla, que le aporta a la trufa un sabor muy agradable. Tendrá un bonito color brillante.

Tapamos el recipiente con papel de film y lo metemos en el frigorífico durante 2 horas, hasta que el chocolate esté firme y se pueda trabajar con el.

Sacamos el recipiente de la nevera y lo dejamos a temperatura ambiente durante otras 2 horas, para que se suavice y poder darles forma.

Hago las bolas con una cuchara de helados del tamaño de una pelota de ping pong aproximadamente, y las colocamos sobre una bandeja forrada con papel de horno. Una vez que tengamos todas las bolas, metemos la bandeja en el frigorífico durante unos quince minutos para que estén firmes.

Para que tengan una capa exterior crujiente, derrito el chocolate con leche en el microondas y baño las trufas en el hasta que esté entera cubierta. Volvemos a poner las trufas en el papel de horno y espolvoreamos por encima la sal gorda, un poquito solamente.